viernes, 31 de mayo de 2013

Medianoche.

Medianoche; no puedo dormir
El deseo ataca fuertemente mi ser
El tic tac del reloj no deja de rugir
                                Incitándome
Y no puedo dejar de imaginar tu lengua
Lamiendo lascivamente mi pecho
Y tus dedos acariciando mi vello
                                Excitándome
No puedo evitar cerrar los ojos
Y tocar mi cuerpo
Deseando que fueran tus dedos
Recorriendo mi sexo
Imaginando tus líquidos
Resbalando por dentro
                               Provocándome
Sentir tu duro órgano
Taladrando mis entrañas
Esperar con calma
Toda esa lluvia guardada

Aprieto las sábanas
Muerdo fuertemente la almohada
En la cama vacía
Aún puedo sentir tu calor
Y ese duro falo en mi interior
                              Imaginando
Tu piel quemando la mía
Y sentir deslizando tu saliva
Dentro de mi vagina
                            Estallando
Sintiendo como bebes mis fluidos
Llenos de lujuria y erotismo
Haciendo mover mis caderas
Y chasquear la lengua obscena
Por el placer que ofertas

Y volver a abrir los ojos
Y haber mojado todo
Medianoche y no estás aquí....



Fugaz.


Típico 14 de Febrero, la gente preparándose, riendo de felicidad, unos tristes, estúpidos como yo.Que no tienen a quien regalarle algo y que nadie le regala nada. Un día de esos en que quedé con una amiga como yo, de ir al bosque de Chapultepec junto con otros y luego dirigirnos a su casa. Haríamos una fiesta para celebrar el puto día del amor y la amistad, lo que en realidad era el pretexto perfecto para embriagarnos y algunos poder follar a gusto con quien quisieran, la gran organización de homosexuales entre mis amigos, podías tocarte con quien quisieras, robarle besos, meterte en sus sábanas a media noche y no pasaría nada. Ese era nuestro famoso día del amor y la amistad. En ese entonces, con 16 años, escribía ya, en el autobús, en el metro siempre llevaba una libreta de apuntes, cualquier cosa se me ocurría, la anotaba y tenía una idea nueva. Está vez el viaje era aburrido, abordé el 'micro' junto con varios amigos, todos hombres, platicaban cosas de comics y demás, lo cual en ese momento me pareció lo más putamente aburrido del jodido mundo a pesar que la mayoría de veces yo empezaba a sacar esos temas. Saqué mi libreta y comencé a dibujar, cosas tontas, como muñequitos de palo y círculos.

Bajamos del camión, guardé la libreta y abordamos el metro, estación Pantitlan. Abordó un joven, de 23 o 25 años a lo mucho, moreno claro, ojos profundamente negros, sentí palpitar mi corazón, mi entrepierna. Tonto, estúpido, sentí atracción. Lo observé de reojo, era guapo, una nariz fina, ligeramente del lado, mentón un tanto cuadrado y pestañas largas y negras. Tanta era mi insistencia, que se dio cuenta. Pero no hizo más que regalarme una mirada coqueta y una sonrisa ligera. Me sonrojé, era tremendamente atractivo. Saco un libro de su mochila y comenzó a leer "Aura" de Carlos Fuentes. Ojeaba rápidamente, parecía que no lo leía. Se desocupo el asiento del lado de él, me levanté por inercia y me senté de su lado. Comenzó a sonreír, mientras meneaba su cabeza haciendo un gesto gracioso. No sabía que decir, lo más lógico era "Buen libro" como todo estúpidx queriendo ligar.

Aunque yo conocía perfectamente ese libro, porque me encantaba. Sentí las mejillas calientes y un fuerte palpitar, quería tocar su mano, besar sus labios tremendamente bonitos, se veían carnosos, y esos hoyuelos cuando sonreía, quería pasar mi dedo sobre ellos, mirarle a los ojos, no atine a decir nada, las estaciones seguían y yo estaba como estúpida observándolo.

Hasta que me decidí, estación San Lázaro: "¿qué tal el libro? Es muy bueno ¿no? Donceles, maravilloso lugar..."
Yo queriéndome hacer la interesante,  buscando tema de conversación, volteó con una sonrisa pícara, algo sonrojado y dijo: "Es excelente, me encanta". Sonreí y comenzamos a dialogar sobre el libro, pretexto estúpido para dos estúpidxs. Se declaró admirador de Marques de Sade, como yo y mencionó varias frases de el. Salto del Agua, ya íbamos cerca, me pregunto a donde me dirigía: "Chapultepec" contesté casi al instante, no sé si fue casualidad o lo decidió y dijo que me acompañaría con todos mis amigos. Balderas, Cuahutemoc, Insurgentes, Sevilla, llegamos al lugar. Caminamos rumbo al bosque, al lado del lago.

Mis amigos comenzaron a preparar cosas, armar planes, que haríamos, yo los dejé, me fui sin avisar con el moreno de mirada penetrante y misteriosa, llegamos a una parte apartada del bosque, típico refugio de los 'enamorados' en el día tan jodidamente especial. Nos sentamos en una banca de cemento y comenzó a acariciar mi cabello, dijo que era precioso, color negro como la noche y me abrazo. Sentía especial atracción y con su sólo rozar de sus dedos sentí una explosión. Me beso ligeramente, sus labios gruesos devoraban los míos, de manera muy dulce y tierna.

De los besos pasamos a las caricias, cada vez más atrevidas, sentí su dureza en mis manos, sentí como crecía con más vigor, él sentía mi humedad a través de la ropa. Estaba cada vez mejor todo, pero de pronto llego un policía en su cuatrimoto, advirtió que no siguiéramos, que era un lugar público y una persona reportó lo que hacíamos. Decepcionados, nos fuimos.

Mis amigos ya me buscaban, era hora de irnos y no me encontraban por ningún lado. Cuando salimos del lugar, el ya me tomaba de la mano y abrazaba. Mis amigos se sorprendieron, pero yo no respondí a nada de lo que preguntaban, en el subterráneo se despidió de mi, me dijo que le había encantado la experiencia, que jamás lo había hecho y le fascino, me acarició los labios, me dijo que nos veríamos pronto, que lo presentía. Casi cuando iba a abordar, le pregunté su nombre, entro al gusano naranja y escribió en un papel algo, que me arrojó por la ventanilla. El papel giró en el aire, dio varias vueltas y por más que corrí no alcancé a tomarlo, cayó en las vías del metro... Hasta ahora sigo esperando encontrármelo de nuevo...






miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Cómo se cura un corazón herido?

¿Cómo curar un corazón herido? 

Gran pregunta sin respuesta más que el tiempo.
Demasiado desagradable para pensar cuando la tristeza apaga corazones incendiarios.
Difícil, demasiado difícil superar.

¿Qué pasa con un corazón herido? 

Algunas veces sana.
Otras veces se cierra hasta encontrar un alivio.
Algunas veces también renunciar sintiéndose solo y frío.

Pero no hay nada más triste que una pena de amor.
Recordando besos que quizás nunca sucedieron.
Y añorando la vida que nunca se vivió con la persona amada.

No sabes donde guardar las caricias que nunca diste.
Ni tampoco sabes donde encontrar las que nunca te dieron.

Olvidar el perfume de su cabello que nunca correspondió a tus dedos que ansiosamente buscaban enmarañarse..
Y dejar atrás la silueta de su sombra que nunca te siguió.
Dejar de oír su voz dentro de tu cabeza.
Y pensar en lugar de sentir corazonadas que ahora te molestan.

Quitar el palito que pusiste en el reloj para que no avanzará el tiempo junto a la persona amada.
Despertar con un sabor amargo en los labios y: acostumbrarte porque lo dulce de sus labios no volverá.
Acariciar la almohada que aún tiene cabellos enredados del ayer.
Y guardar toda fotografía que alguna vez se tomo contigo.

Dejar avanzar los sucesos y no preocuparse en exceso.
Beber un trago y rememorar sus carcajadas en medio de la madrugada.
Oír pasos apresurados en la memoria como cuando se escondía en el armario para asustarte.
Y aspirar su aroma que nunca huyó de tus fosas nasales
Y querer sustituirlo con aroma de café y un buen cigarrillo
Querer reemplazar tus cariños por palabras amontonadas en libros
Y poesías mal escritas que nunca te daré...


¿Qué hacer con el amor que tenías para dar? 

No hay más que tirarlo o guardarlo para quien de verdad lo merezca.
Esperar pacientemente la llegada de quien lo quiera y acepte.
Quizás no usarlo nunca más.

¿Cómo curar de verdad un corazón herido y destrozado?

Esa es la pregunta al final del día pensando en él.
La única persona que puede curarlo rechaza sus latidos y emociona con su presencia.
La única persona aborrece mis suspiros acaudalados en mis versos.
Eso es peor que la misma muerte porque ya no sientes.
Es peor que el mayor crimen jamás cometido.
Porque viéndome cabizbajo y triste pero con el corazón inundado de sinceridad y amor se niega a corresponderme.
Es peor que matar porque me asesina con su indiferencia...

¿Cómo podrás curar mi corazón, amor? 






martes, 21 de mayo de 2013

Soñarte...

Venía de un país lejano, exactamente no sé cual era ni como se llamaba. Lo que si sabía es que era tan hermoso como las ilustraciones de los libros que me habían regalado en mi cumpleaños. Con una cara tan preciosa, esos rasgos de niño que tenía, esos ojos brillando, pisando una tierra nueva.
Más sin en cambio sabía no estaba a mi alcance, por más que yo sonriera y las mejillas se me cansarán de tanto sonreír.
¿Qué podía esperar? ¿O él de alguien como yo? Aún fuera lo único en ese puerto sabía que no podía fijarse en mi. Porque no era el tipo de persona ideal como para alguien como él.
Dibuje su rostro en la libreta de siempre, donde solía anotar todo lo que me parecía interesante y sabía que después de verle él sería lo único en mi libreta.
Sabía que en adelante sólo haría poesías relacionadas con él, sabía que esos ojos oscuros como la noche eran también la única musa que podría encontrar, no había algo parecido ni en la arena ni en el mar.

Sumida en mis pensamientos estaba que no noté cuando camino y se perdió por todo ese mar de gente aún en esa isla sólo vivieran 300 personas.
Sentí mi corazón hecho un vuelco, eso significa no verlo más aunque sabía si podía verlo pero yo quería observarlo más.
Me eché a correr para buscarlo, quería encontrarlo y por lo menos verle mientras hablaba o sonreía. Pase a través de ese gran túnel de cables que mantenían en funcionamiento un gran juego de feria, escondiéndome entre ellos para que no notará mi presencia.
No sabía como había llegado, incluso con quien, tan cursi fue que pensé en agradecer al mar por haberlo traído, jamás había visto algo parecido.
Él hablaba con las personas, todos le ponían atención, lo observaban, le veían con cierto afecto. Él miraba a todos menos a mi.
Sentía pena por mi desagradable aspecto y por mi pelo sin peinar, sentía que él era algo que yo podía soñar más nunca tener.

Y él se fue, se lo llevaron por ahí a conocer. Él era tan especial y yo me sentía lo peor, más cuando desapareció con 5 detrás de él.
Ya no tenía yo porque estar ahí, espiando a la nada. Me senté debajo de esos mismos cables, y la arena rozaba con mis dedos de mis pies. Comenzaba yo a dormitar, el llanto me cansó tanto y comencé a soñar. Hasta que de pronto sentí una ligera caricia en mis ojos, alguien limpiaba mis lágrimas...

- ¿Qué te pasa? ¿Porqué lloras? - preguntó inocentemente.

Abrí mucho los ojos, tanto que pensó me había asustado, cuando en realidad era sorpresa. No podía creerlo, ese precioso niño miraba intensamente mis ojos.

- Mi intención no fue asustarte, chiquilla. ¿Cómo te llamas?

- Eee... Me llamo... Aaa.. Ana, me llamo Ana... - mi nerviosismo era evidente - ¿y tú? - por fin pude decir. 

- Ah vale, yo me llamo Yael. Recién he llegado y no me he dado cuenta lo bonito que se esta aquí, debajo de grandes cables sin funcionar...

- Ehh, es que me gusta estar aquí. Es bonito alejarse un poco de la gente y pensar...

- Ya veo - dijo dudando - pues si no te molesta me quedo contigo...

- Pues no creo que te sea grato estar...

Interrumpiendo mis palabras llego esa chica... Si, esa tan bonita que cualquiera quedaba opacada junto a ella...

- ¡¿Qué haces aquí?! Y con ella... - dijo mientras me miro con desprecio.

- Conversando ¿Qué más podría hacer? - tranquilamente enfatizo - ¿Te molesta?

- ¡Claro que me molesta! Tu no deberías estar con ella - jaloneó su brazo - ¡Vámonos!

- ¡No! No me iré, aún me lo pidas tú. Quiero estar aquí. Y si, quiero estar con ella...

- ¡Pues de lo que te pierdes! - refunfuñando se fue.

Luego él volteó a mirarme y yo sentí el mundo abrirse, quizás se deshacía, quizás se derretía, no sabía pero era la sensación más bonita del mundo.

- Entonces... Ana... ¿Qué miras aquí?

- No lo sé, sólo miro lo que me imagino y deseo.

- ¿Y qué es lo que deseas? - pregunto ansioso de curiosidad.

- Me gustaría no ser como soy - pause - a veces pesa el rechazo...

- ¿Porqué lo dices? Eres muy bonita, esa autenticidad te hace serlo... - afirmó.

- Gracias... Nunca nadie me lo ha dicho.

- Pues que tontos... Me tengo que ir, pero mañana te veré aquí... ¿verdad? - dijo como teniendo miedo a no verme.

Sonreí...

 - Claro, aquí estaré.

Se fue desapareciendo entre todos y yo tuve miedo de levantarme e irme. Tenía miedo de los minutos y los segundos. Quizás mientras yo me iba, él llegaba y no me encontraba. Me parecía un sueño haber estado junto a él, aunque hayan sido unos minutos fueron los mejores de mi vida. Parecía flotar en medio de una nube ahí donde el mar y el cielo se confunden, en ese mismo horizonte.
Pensé en quedarme ahí pero el frío me haría morir, deseaba tus brazos rodeándome, pero no era así, pero tenía una esperanza, sí... Una.

Esa noche fue la más larga de mi vida, la peor o mejor no sabía. Pero tenía impaciencia por verle, con esa sonrisa que conquista a cualquiera. Pensaba en él hasta quedar dormida.
Amaneció, el sol era hermoso, presentía que estaría ya ahí sentado, esperándome.
Salí corriendo a sentarme abajo de esos cables de la rueda de la fortuna mientras gotitas de colores caían a montonales en mi corazón.

Pasaron impacientes los minutos, parecía disfrutaban torturarme, parecía les gustaba hacerme sufrir. Así pasaron 2 horas y luego 4. Mi corazón estaba decepcionado, hace unas horas estaba vibrando de emoción, ahora era pura tristeza. Disponía a regresarme a casa cuando sentí un beso en la mejilla y cosquillas en mis manos. ¡Era él! Y me había besado la mejilla.

- Perdóname - dijo muy arrepentido - es que me han entretenido.

- Noo te disculpes, yo entiendo. - asumí triste - debes de estar muy ocupado.

- Para ti no lo estoy...

- Pero ¿porqué eres así conmigo? - pregunté dudosa - Es que nadie lo ha sido...

- ¿Y qué importa? ¡Cuando a mi me importas! Verte ha causado algo en mi...

- ¡Ana! ¡Ana! ¡Ana! ¡Despierta!

De pronto sentí un jaloneo y un estirón en los brazos...

- ¿Quééé? - contesté irritada...

- Apúrate, tenemos muchas cosas que hacer como atender a nuestro invitado y tu perdiendo el tiempo en estos putos cables...


jueves, 16 de mayo de 2013

[Anarkrata] [24-01]


Nuestros tiempo, tan solo eso, nuestro y de nadie mas, si así lo deseamos.
con palabras, con ideas, pensamientos, con armas... como sea.
y tu haz decidido defender tu tiempo con poesía;
donde la palabra hace el amor como tu más lo desees, y perdura, donde florece, donde cree la verdadera y única voz de una mujer como tu.

Mujer rebelde y elocuente,
cruda y realista,
a moralista y anarquista.

Así eres tu... diferente en una sociedad donde a todos nos quieren iguales,
en donde ya esta escrito que vivirás, consumirás, trabajaras y morirás.

Seres humanos; mecanismos y engranes para su sistema, su estado.

Tenemos la facultad de decidir como morir; entonces hagamos de ello una gran empresa gloriosa.

Anarkrata en tu dulce rebeldía, en tu amada poesía, pedirte yo quiero;
que nunca abandones tu lucha...
eso te hace y te hará linda y bonita en una sociedad podrida.

Eres mujer rebelde;
muy diferente... a mujeres que viven y aman de su cuerpo.

Mujer inteligente y autónoma; que dice lo que quiere y cuando quiere.

Tu escribirás hazañas de los cuerpos moribundos y vivirás bajo el amor de un bello recuerdo.


Regalo de un amigo muy querido.
Ricardo, te quiero...



sábado, 11 de mayo de 2013

Oración a la Virgen de las Barricadas.


Versión corta del Padre Nuestro


Madre que estás en nuestra vida
Recordado sea tu nombre
Venga a nosotros tu rebeldía
Como tu desobediencia e insumisión
Hágase presente tu acción
Así en la casa como en la calle
Para llegar a la revolución
Danos hoy nuestra anarquía de cada día
Perdona que a veces haya falta de conciencia
Y tengamos errores
Pero no perdones a los agresores .
No nos dejes caer en la ignorancia
Ni en la violencia injustificada
Líbranos de políticos y montajes policiales
De fascistas e infiltrados
Cuida de mis hermanos y compañeros
Y también de mi.

Amén.

¡Viva la Anarquía!



viernes, 10 de mayo de 2013

Mamá Anarquía.

Para mi madre Anarquía.


Mujer hermosa y revolucionaria
Que acariciaste mis sueños
En tu vientre por 9 meses

Mis primeras caricias recibidas
Fueron de tus manos luchadoras
Que tus besos cálidos
Fueron el principio de mi batalla

La máxima revolución
Fue hacerme pensar libremente
Y entre tus brazos
Supe lo que era la insumisión

Tus labios llenos de palabras
Me enseñaron a usar los míos como fusil

Tus ojos transparentes 
Llenos de emociones 
Me enseñaron a ver todo con libertad.

Oír tu corazón palpitante me enseño
A guiarme siempre con la verdad

Me mostraste primeras letras
Incitando mi rebeldía 
Me enseñaste a pensar 
Provocando desobediencia en mi

Tu amor incendió mi ser 
Sabiendo que amar mi ideal era un deber
Viendo tu sonrisa entendí 
Que vine para ser libre y feliz

Madre Anarquía eres 
Porque tu vientre no sabe de sumisión
Mamá Anarquía eres 
Porque tus brazos no saben de agobio 
Madre Anarquía siempre serás
Porque tu amor lleva a la felicidad 
Mamá Anarquía y rebeldía 
Porque luchas, porque sonríes 
Porque tu amor nos hace libres.







viernes, 3 de mayo de 2013

A tu memoria.

Para todxs los hermanos caídos... 
Viven en mi, viven en los compañerxs, es decir viven ya en nuestros corazones.

Para ti mi hermano combatiente 
Que tu ideal ruge aún en nuestro sentir
Para ti mi compañero de batallas 
Que ya no estás aquí.

Para ti mi amigo insumiso 
Que tu sangre se derramo
Que tu voz se apago 
Pero tus ideas no
Que continuaron rondando
En cada espíritu libertario

Incendiaste el mundo
Lo quisiste cambiar
Revolucionaste tu pensar
Sin ti nada vuelve a ser igual

Para ti hijo del pueblo 
Que preferiste morir de pie 
A vivir arrodillado 
Que hombro con hombro 
Luchaste junto a mi

Para mi hermano rebelde
Que tus cadenas decidiste romper
Que tus actos siempre fueron
En contra de la ley  y el poder

Siempre peleaste por la libertad
Nunca callaste
Nunca diste un paso atrás
Jamás desististe
Y siempre con la frente en alto
Gritaste todo lo que sentías

Caminabas de la mano con la anarquía
Fuiste siempre ejemplo de vida
Para ti no había utopía
Tu sólo sabías de revolución.

Caíste por culpa del opresor
Que te mando a callar
Pero no te preocupes hermano
Aquí estamos quienes vamos a luchar
Que la tierra te sea leve
Que tu ideal sea quien la alimenté
Y florezca la libertad.







Logos/Carteles

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Septiembre 2012: Mes de poesía experimental.

Noviembre 2012: Mes de Unión y Solidaridad/ Trabajos enviados por compañerxs.

Febrero 2013: Mes de cuentos eróticos.